Evangelismo Disfuncional-Tres cosas que hacen las iglesias moribundas

imprrh@gmail.com —  December 27, 2013
Empiezo con una gran cita:
Estos que han errado necesitan lástima, necesitan ayuda, necesitan simpatía…Por encima de todo lo demás, necesitan perdón gratuito.
3Tp.128

Basado en la parábola del hijo pródigo, echemos un vistazo a tres cosas que el hermano mayor no hizo que son comunes en iglesias moribundas:
1. No trato de impedir que se fuera de la casa.

En ninguna parte de la historia ves el hermano menor intercediendo con su hermano menor para que se quedara. Él nunca lo llama hermano. Ni una sola vez. Él lo llama nombres, él lo llama “tu hijo”, pero nunca lo llama hermano. Las iglesias moribundas no tienen ningún problema dejando que la gente se vaya. Aquí hay una cita que nos debe hacer reflexionar:

“En este siglo, la proporción de personas que perdieron frente a los nuevos conversos son 43 por cada 100.” http://news.adventist.org/en/all-news/news/go/2013-11-19/at-first-retention-summit-leaders-look-at-reality-of-church-exodus/

Iglesias que prosperan tienen la actitud opuesta. Ellos dicen: usted puede terminar yéndose, pero voy a hacer todo lo posible para que se quede. Vale la pena pelear por ti.

2. Él no lo buscó cuando estaba lejos de la casa.

Es interesante que el hermano mayor fue bastante específico sobre el estilo de vida que su hermano menor estaba viviendo, lo que plantea la pregunta: ¿Cómo lo sabía?
Es mucho más fácil juzgar desde lejos, que meterse a la pocilga y rescatar a los perdidos. El ministerio es difícil. La gente no cumple sus promesas, te decepcionan, toman malas decisiones y se retractan de sus promesas que te hicieron a ti y a Dios. En esos casos, es más fácil juzgar que participar en una misión de recuperación. Las iglesias prósperas entienden que los perdidos son importantes para Dios y que es bastante difícil abrazar a alguien que estás señalando.

3. Él no se alegró cuando su hermano regresó a la casa.
Este es el factor decisivo. La Biblia dice que el hermano mayor y más santo ” se acercó ” a la casa. Terminología interesante. Lo que él no sabía es que él también estaba lejos de la casa. Él también necesitaba la gracia. Tenía que entender que tal vez él no era ” tan malo” como su hermano menor, pero era “malo suficiente”. Permítanme ilustrar:
Imagínese que Jesús se aparece en su comunidad y le dice que para ir al cielo, tienes que nadar desde Miami Florida a Portugal, un viaje de unas 4.000 millas. Asi que, a nadar se ha dicho. Algunos nadan una milla, y se ahogan. Algunos nadan 100 millas y se ahogan. Algunos se ahogan en 10 pies de agua. Al final del día, todos se ahogan. Nadie llega a Portugal.

Por eso necesitamos la gracia. Necesitamos a alguien que nos suba en un barco y nos lleve.
La gracia es para todos nosotros. Para el que tiene el matrimonio intacto y el que ha fracasado. Dos veces. La gracia es para el que nunca ha probado el alcohol y para el que todavía puede sentir su sabor después de una mala noche. Para el que está lleno de pecado, o lleno de la religión. La zanja de la derecha. La zanja de la izquierda. Son diferentes zanjas, pero son zanjas. La gracia es para ellos, y nosotros.

Tres preguntas finales para los líderes:
1. ¿Estamos dispuestos a luchar por ellos?
2. ¿Estamos dispuestos a ensuciarnos para salvarlos?
3. ¿Estamos dispuestos a celebrar su regreso?

Pedidos de oración o el power point en ingles de este mensaje: rhernandez@southernunion.com

 

 

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