¿Tú eres el nuevo pastor? ¡Gracias a Dios que estas aquí!

imprrh@gmail.com —  November 17, 2013

¿Tú eres el nuevo pastor? ¡Gracias a Dios que estas aquí!

Yo era el nuevo pastor del distrito. Ni siquiera había desempacado mis 1.000 cajas, cuando llegó la primera invitación a cenar. No me costó aceptar, ya que nunca pierdo la oportunidad de comer. La comida estaba muy buena. ¿La conversación? No tanto. Todo lo que escuché durante un par de horas fue lo mal que la iglesia estaba, lo malo que eran los líderes, cómo la política y acuerdos secretos habían dañado la iglesia. Pero, “oh gracias a Dios, por usted pastor, que va arreglar todo esto ” La peor tragedia de la noche no fue el espíritu crítico que oí, sino el hecho de que creí una mentira muy común en el ministerio: “Que no cunda el pánico, el nuevo pastor está aquí”. Yo creía que era la solución para todas las dolencias de la iglesia. Descubrí que no era así.

Si estás en tu primer distrito o no, es importante que tengas cuidado con las siguientes minas:

1. Los regaladores.

Ten cuidado con las personas que te dan regalos sin siquiera conocerte. Piénsalo bien, ¿quién hace eso? Este es un buen principio a seguir: mientras más valioso el regalo más probabilidad existe que los motivos no sean saludables. Es cierto lo que dicen. No hay almuerzos gratis. Especialmente en el ministerio. Una cosa que usted no quiere hacer en el ministerio es deberle nada a nadie. Porque créanme, llegará un momento en el que tendrá que pagar con intereses lo recibido. No todos los regalos son malos. Sólo tenga cuidado.

2. Los invitadores.

No sé por qué, pero por lo general la primera persona que me invitó a cenar al llegar a un distrito siempre tenía algunos problemas con el pastor anterior o con la junta actual. El que le invita a su casa para hablar de los demás, con el tiempo va a invitar a otros a hablar de ti. Éste problema es peligroso, porque sentirnos necesitados alimenta nuestro ego y reafirma la razón por la cual nos convertimos en pastores en primer lugar: ¡para ayudar a la gente y para arreglar las cosas ! Una de mis primeras declaraciones desde el púlpito y en la junta siempre es que no habrá comentarios sobre las administraciones pasadas. Tenemos que seguir adelante. Vivir en el pasado, bueno o malo, no ayuda a nadie.

3. Los guardaespaldas.

He encontrado que aquellos que son los primeros a defenderte con el tiempo puede volverse contra ti. Expresiones como ” pastor, yo le cuido su espalda ” y “Pastor, escuché a alguien hablando de ti y dijeron estas cosas…” son señales de alerta. Quien tiene una gran cantidad de información acerca de la oposición por lo general pertenece a la misma. No utilicen a personas como espías. Deja que Dios te defienda. Después de todo, usted podría estar equivocado.

Al llegar a una nueva iglesia es una gran experiencia. Disfrútalo, con los ojos bien abiertos.

imprrh@gmail.com

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