¿Te toca predicar hoy? Qué bueno. Esto es lo que necesito.

imprrh@gmail.com —  October 1, 2013

Hola mi nombre es Janeth Pérez, de tu iglesia en cualquier ciudad del mundo. He tenido una semana interesante, con desafíos en muchos frentes. Parece que mi vida es como una montaña rusa. Mi fe, finanzas y familia han estado en mi mente mucho últimamente. Ahora estoy aquí en la iglesia. Lo siento por llegar tarde, pero fue una mañana loca. Es tu turno para predicar. Estas son las cosas que necesito mientras me hablas hoy:

1. Necesito que prediques la Biblia.
Entiendo que tienes opiniones. Eso es bueno. Probablemente son muy similares a algunas de las mías. Pero yo no necesito tus opiniones hoy. Tengo muchos deseos de escuchar la voz de Dios, no tus opiniones respaldadas por un par de textos. Puedo darme cuenta cuando se ha predicado la Biblia. Se queda conmigo toda la semana.

2. Te necesito para que seas real.
Yo vivo en el mundo real. Tentaciones reales, pecados reales, situaciones familiares  reales. Cuando comienzas a hablar con frases que solo tu entiendes, citando el griego cada 10 minutos y dedicando más tiempo para asegurarte que el sermón suene bonito y menos en cómo puedo yo, tu audiencia, conectar la Biblia con lo que estoy pasando, me pierdes. De paso, no se necesita mucho tiempo para que eso suceda. Basta ya de introducciones largas sin sentido y anuncios adicionales. No he venido a la iglesia a oír hablar de la próxima salida de los Conquistadores. He venido a encontrar a Jesús. Para los anuncios dame un boletín. Soy capaz de leer. Ya tengo suficiente información. Necesito transformación.

3. Necesito que lo digas de una manera fresca.
No hay nada peor que un mensaje lleno de frases cliché. Presentar el mensaje de una forma atractiva y práctica implica preparación y tiempo en estudio. Sé que tienes un millón de cosas que hacer. Por favor, dime la vieja historia de una manera que nunca he oído antes, con una aplicación que nunca he pensado antes.

4. Necesito que seas breve.
El Evangelio es eterno, tus sermones no tienen que serlo. Deja de perseguir a los conejillos. Después de las repeticiones interminables y promesas de aterrizar que nunca se cumplen me pregunto si la iglesia debe ser soportada o disfrutada. No soy un experto en hablar en público y no pretendo saber mucho acerca de tu trabajo, pero en el mío, cuando una persona habla y habla sin hacer mucho sentido por lo general significa que no se ha preparado bien. Mantenlo simple. Recuerda que mis hijos están conmigo.

5. Necesito que expandas tu repertorio.
¿Por qué siempre el mismo tema? ¿No hay otros temas en la Biblia? El ultimo pastor era todo eventos finales. La profecía es genial, pero no es lo único. El pastor antes de él era todo familia. Predica la Biblia entera, no sólo las partes que te gustan y con las que te sientes cómodo.

6. Necesito que tengas ilustraciones frescas.

Las historias acerca de tu familia cada semana ya cansan. Por cierto, he oído que repites la misma historia, al menos tres veces. Lee. Deja el Facebook y Twitter por un poco de tiempo (no del todo) y lee un buen libro. O dos. Dame algunas sugerencias sobre los libros que estás leyendo que te han bendecido. Las ilustraciones se encuentran en todas partes cuando se lee.

7. Necesito que seas tú.
Tú no eres José Rojas, Dwight Nelson o Alejandro Bullón. Te quiero, porque tú eres mi pastor. Estuviste allí cuando mi pariente se murió, cuando nos quitaron la casa, cuando se enfermó la niña. No te esfuerces tanto en ser como otros. No todo el mundo te quiere en esta iglesia, pero muchos si lo hacen. Deja de cambiar tu estilo por la presión de los que no te quieren. Se tú mismo. Sé cómo Jesús te hizo. Ámanos. Se real.

Por cierto, gracias por el sermón que vas a predicar hoy. Estoy seguro de que será una bendición.

imprrh@gmail.com

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