Espanol- Aventuras de un Bastardo: Hugo Yin

imprrh@gmail.com —  May 1, 2013

Bastardo:
Es una palabra muy fuerte, especialmente si te queda como anillo al dedo. Ese soy yo, un hijo ilegítimo de padre desconocido. Bueno, así me define el mundo.
No entrará bastardo en la congregación de Jehová, ni aún hasta la décima generación…” De chico leí eso en la biblia y me partió el corazón en mil pedazos. Nunca dije nada, nunca pregunté nada.
Toda mi vida viví con esa vergüenza. Crecí con rabia y odio en mi corazón. Solo soñaba con vengarme. Nadie lo sabia, pero lentamente pudría por dentro.  Hasta que llegó mi hora. A los 23 años tuve la oportunidad de conocerlo… a ese hombre. Vengaría todo el dolor de mi mama y el mío. Nunca imagine que haría lo que hice.
Pero primero lo primero…
Estas son las historias que me llevaron a aquel día, y más allá. Esto fue lo que aprendí por causa de El.

“¡No! ¿Me voy a desmayar?”  -pensé
“¡No, no puede ser! ¡No puede ser! ¡No me puedo rajar, en frente de toda esta gente no me puedo rajar!”
Pude notar que el gigante era un boxeador. Muchas veces al entrenar boxeo, sentía esos mismos músculos, en mi espalda, adoloridos el siguiente día. Y éste animalote los tenia súper desarrollados como piedras. Tan rápido como un relámpago, pensamientos empezaron a inundar mi mente….
“¿Qué voy a hacer? Hay cámaras por todas partes y esto será transmitido a todo el mundo.”
Le llamé a mis compañeros por el radio, pero no veía a nadie. ¡Me había metido en un problemota! Decidí que no le podía mostrar que tenia miedo.

“Pero ¿como no va a ver quien tengo miedo? si ya me andaba desmayando”…(pensé) Y el tipo ni me había tocado …. “Pero tal vez no se notó.”
Luego recuerdo que vi su mano derecha. Y su puño era literalmente del tamaño de los míos… ¡De los dos juntos! ¡Híjole! Ya me veía en las noticias de la noche tirado en la alfombra roja noqueado. Empecé a visualizar su puño destrozándome la quijada. Hasta empecé a relajarla, comencé a inhalar por la nariz preparándome para el golpe. El tiempo se hacia eterno y nadie llegaba.
A mi me habían enseñado que si estaba en una pelea de mano a mano y no había salida, que me pegara lo mas posible a la persona para que no agarraran tanto vuelo los puños y para disminuir el efecto de los golpes. Así que me acerque más a el hasta que estábamos pecho sobre pansa. Sentía que pasaba tanto tiempo… Yo le gritaba que se hiciera para atrás pero ahora él me respondía…
“¿Qué vas a hacer al respecto?”
“¡Te voy a arrestar si no te haces hacia atrás!” le gritaba
Yo no se porque razón lo hice ….. pero lo empujé fuerte con mi pecho
“Madre mía, ¿qué estoy haciendo? Señor, ayúdame por favor” dije en silencio
No me podía rajar porque iba a quedar mal enfrente de todo mundo ahí. Luego, que dirían mis fans, perdón, las fans. Buscaba que no me estuvieran filmando las cámaras de televisión porque no quería que me noquearan por tele. Pero al fin llego mi rescate.
Llegaron tres de mis compañeros corriendo (Arthur, D’Andre, y Héctor) y todos lo acorralamos. Mis piernitas empezaron a recuperar las fuerzas. Pero lo increíble era que mientras lo estábamos rodeando todos parecíamos enanos comparados con el. Silenciosamente me fui haciendo a un lado porque mi plan era patear sus piernas, mientras no viera, para que todos nos echáramos sobre él. Pero cuando estaba a punto de hacerlo, el se voltea rápidamente a mi y de nuevo siento mis rodillas a punto de doblarse de nuevo.
Al fin Arthur, otro grandote de 37 años, lo empujó y entre todos lo tumbamos. ¡Al fin! Lo que habían parecido ser veinte minutos solo fueron como dos. Pero lo habíamos tumbado. Tome mis esposas para arrestarlo, pero al tratar de ponérselas descubrí otro problema … que no le quedaban. Sus muñecas estaban demasiado grandes. Y ahí nos tienes a todos, arriba de él por cinco minutos hasta que llego mi director, para que el solito se lo llevara…. Tenia mucho que aprender todavía.
A mis hijos les gustara esta historia. Y aprovecharía para contarles lo que aprendí.

1.  “Nunca te rajes, es mejor que te tumben a que te rajes” Eso lo he escuchado muchas veces. Pero no es tan fácil como suena. Lo que yo te aconsejo es que nunca es tarde para corregir algo. Pensándolo bien, hubiera sido mucho mas fácil sonreír y decirle calladitamente “me equivoqué al tratar de tumbarte, por favor no me mates” que tener que enfrentarme a ese monstruote.
2. Se sentía muy bien cuando hablaba y las mujeres que estaban ahí me admiraban. Las escuchaba decir cosas agradables de mi, me hacían sentir como un hombre poderoso. Creo que lo humille a propósito para hacerme ver superior y para que me admiraran más. Pero lo que logré fue que me humillaran a mi. Me sentí como un fracasado después de lo sucedido. Después de eso me desaparecí a temblar sin que nadie me viera en mi oficina. La biblia dice… “Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.” Gal 1:10
La biblia tiene tantos consejos y uno la lee como si fuera un mandado, cualquiera que hay que hacer en la casa. El consejo mas fácil de recordar es este… “Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. Mat 7:12” A esta regla le llamamos la regla de oro, y si que lo vale. Tómala, que es un regalo de tu Padre del Cielo.

El único regalo que he recibido de mi padre, ha sido un rollo de queso del tamaño de un XBOX, no un XBOX… Un rollo de queso. Les cuento…

(Este es un pequeno preview del libro a salir proximamente por Hugo Yin.) Mas informacion pronto!

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